Muchos se preguntan si aún hay una necesidad para los Oscars, siempre criticados, acusados de racismo, sexismo, y muchas cosas más. Pero lo cierto es que para las personas que no están metidas (obsesivamente) en el mundo del cine, pendientes de que sale y que no sale, es una excelente manera de tener un compás de que películas debería ver en términos puramente cualitativos. Incluso a nosotros que hacemos parte de los obsesivos nos sirve de referencia para las películas del pasado, pero también a las películas de países lejanos. Y en momentos como estos cuando venimos de ver “Quo Vadis, Aida?” solo nos queda agradecer la existencia de este premio.
Cuando pensamos en el cine balcánico, pensamos en comedias coloridas o películas algo raras como las de Kusturica. Por eso al adentrarnos a esta película que representa a Bosnia, nos esperábamos todo menos lo que nos encontramos. Dirigida por la directora Jasmila Zbanic, esta película es una de las grandes películas que hemos visto en mucho tiempo. Es una película fuerte, triste, punzante y devastadora. La trama de esta peli es una muy fuerte, estamos en Srebrenica el 11 de julio de 1995, los amantes de la historia entenderán la implicación de este lugar y esta fecha. Las tropas étnicamente serbias acaban de superar la última barrera y se han tomado la ciudad. Miles de bosnios-musulmanes huyen a la base militar que los cascos azules de la Onu tienen. Ahí conocemos a la interprete oficial, esa que traduce del Bosnio al Inglés, las ordenes de los comandos de la base y los temores de un pueblo que teme ser arrasado. Vemos por los ojos de Aida lo que serían las horas más duras de todas las guerras balcánicas. La impotencia del sonido de los tanques que se acercan, el desespero del fracaso de la comunidad internacional para actuar, tomar decisiones y cumplir su palabra de proteger a un enclave bosnio rodeado de enemigos.
Es una película muy dura, donde en cada minuto, vemos como las cosas van acabar, a pesar de que al ver las esperanzas de los personajes, nos decimos que de alguna manera el final será otro. Es una peli que nos ha entristecido como pocas, casi al borde de las lágrimas, con una tensión única, una cinematografía muy linda y una historia hecha con mucho cuidado para mostrar con claridad cómo se vive un genocidio y como nadie hace nada para detenerlo. Jasna Duricic sin duda ha hecho el papel de su vida, logra encapsular su papel de madre, esposa, traductora, el de una persona preocupada por sus vecinos que no logra entender como sus propios compatriotas han llegado a ese punto.
Una peli magnifica que solo recomendamos a aquellos que quieran adentrarse al corazón de las tinieblas de la condición humana, en lo que fue uno de los momentos más negros de la historia de los Balcanes. No le ponemos 10 a esta película porque un film que lo deja a uno tan triste no puede llevarse la nota máxima.
Nota: 9,5/10
Comentarios
Publicar un comentario