Hoy en este viernes curioso tenemos una pelicula
muy especial, hecha por un director bastante único, Jim Jarmusch
("Patterson") en cuyas películas siempre se encuentra siempre algo inusual.
Varias veces como en "Coffee and Cigarettes" ha creado una película antológica,
con varias escenas que se complementan los unas a las otras. Por lo general no
somos muy fans de ese tipo de película salvo contadas excepciones como por
ejemplo "Relatos Salvajes". Sin embargo Jarmusch parece haber
dominado este estilo de películas y con "Night On Earth" de 1991
tenemos la mejor de las pruebas. Esta peli tiene como primicia cinco historias
diferentes, cinco taxistas en una ruta de noche. Hasta ahí nada raro, lo
interesante de esta película es que las cinco historias pasan en cinco ciudades
diferentes, y con cinco idiomas diferentes. Cada una de estas historias es
bastante cómica, pero la forma en la que se busca el humor varía de manera
brillante en cada una de ellas.
En la primera historia, Winona Rider ("BeetleJuice")
conduce un taxi enorme para su pequeño físico, llevando a una agente de talento
en busca de una actriz nueva por las calles de los Ángeles. Nace así una
extraña conversación filosófica sobre lo que es ser feliz y triunfar en la
vida. Mientras tanto en Nueva York un taxista Alemán, un ex-payaso recien
llegado que apenas sabe manejar, se detiene en una fría noche a recoger a un
afroamericano (Giancarlo Esposito) al que nadie desea llevar. Una batalla
lingüística de iniciaciones e instrucciones, donde se muestra que al fin y al
cabo la conexión entre humanos es el único idioma universal. Dos historias
americanas muy cómicas, que de alguna manera reflejan la idea del sueño
americano y sus posibles significados.
La tercera historia nos lleva a Paris, donde un
taxista de Costa de Marfil transporta luego de una turbia noche de peleas con
sus clientes, a una mujer ciega. El hombre fascinado por la condición y belleza
de la mujer entabla una larga conversación, sobre los sentidos y el amor, por
las calles oscuras de la ciudad la luz. La cuarta historia es a nuestro gusto
la mejor de la película, un taxista interpretado por el único Roberto Benigni
transporta por las calles romanas a un cura con problemas cardiacos. Benigni
aprovecha para comenzar una larga lista de sus pecados, buscando el perdón del
padre. Cada palabra es una risa más para el espectador, en uno de los segmentos
más cómicos que se han hecho. Finalmente la quinta historia pasa en la helada
Helsinki donde tres trabajadores borrachos comparten historias tristes con su
taxista, casi en una competencia de quien la ha pasado peor.
Una pelicula muy interesante, donde cada una de las cinco historias no solo funcionan por si mismas pero se complementan casi de manera perfecta para hacer una película cohesiva y muy divertida.
Nota 8,5/10
Comentarios
Publicar un comentario